Desarrollo del capital humano avanzado para la innovación

La Estrategia Nacional de Innovación se sustenta en tres pilares fundamentales: el desarrollo de capital humano de calidad, el impulso a la innovación empresarial y el fortalecimiento de las capacidades en ciencia de base. En este marco, el capital humano avanzado es esencial en dos grandes dimensiones: i) se requiere contar con una masa crítica de académicos que realice docencia e investigación de calidad para dar formación básica que permite el desarrollo de competencias analíticas de los profesionales que trabajan en el sector productivo y de servicios;.ii) es necesaria la generación de conocimiento y su aplicación a la solución de problemas de los sectores productivos y de la sociedad toda que permitan sustentar un proceso de innovación dinámico en las empresas.

Este último aspecto es el talón de Aquiles del Sistema Nacional de Innovación. La capacidad de innovar de las empresas en Chile es muy limitada y, en general, no es parte central de sus estrategias de negocios. Un síntoma (o causa) de ello es, precisamente, el hecho de que de todo el capital humano avanzado con capacidad de realizar investigación o desarrollo tecnológico, sólo el 6% trabaja en las empresas.

La formación de capital humano avanzado no puede ser dejada exclusivamente a la demanda de los interesados en perfeccionarse, ya que no existe hoy una masa crítica de empresas innovadoras que requiera de sus servicios, lo que genera importantes rezagos en las señales de mercado, problema que se exacerba porque la otra fuente de demanda (por académicos para las instituciones de formación) está afectada por rigideces burocráticas y políticas. Es por ello que el Consejo de Innovación propone una mirada sistémica y estratégica de la formación de capital humano avanzado y su desarrollo en el país, donde la visión de largo plazo y la selectividad deben jugar un rol muy relevante.

La formación de estudiantes de posgrado en Ciencias Naturales, Matemáticas Aplicadas y Ciencias de Ingeniería es fundamental para avanzar en la Estrategia de Innovación y Chile tiene un déficit en estos ámbitos. Para cerrar esta brecha  simultáneamente se debe apoyar la formación de capital humano avanzado en universidades extranjeras de excelencia y en los programas de doctorado nacionales que han alcanzado nivel internacional. También es clave renovar los cuadros académicos en nuestras universidades, complementar los doctorados nacionales con pasantías de investigación en universidades extranjeras y post doctorados, e implementar un programa de atracción planificada de investigadores del extranjero en áreas prioritarias en que el país tardaría muchos años en generar una masa crítica.  Adicionalmente se requiere fortalecer la inserción en la empresa de investigadores con formación en gestión tecnológica para elevar del 6% a al menos el 20% la proporción de investigadores que trabaje en la empresa en los próximos 10 años.

En todos estos aspectos hay avances y desafíos pendientes:

1. El anuncio de que la Dirección de Presupuesto habría concordado el retiro de 4.800 académicos de las universidades públicas debe estar condicionado en cada universidad a una propuesta de renovación de su personal académico, en función de un plan estratégico que defina áreas prioritarias para el desarrollo de capacidades de formación e investigación y la generación de políticas de recursos humanos que privilegien la evaluación y generación de incentivos a los académicos que contribuyen a la estrategia de formación e investigación de la universidad.

 2. Un paso positivo en el desarrollo de capital humano avanzado es la modificación del currículo de la carrera de ingeniería civil en importantes universidades del país, lo que debería permitir aumentar la formación de posgrados en ciencias de la ingeniería, área en que el país es deficitario.

3. Un desafío es continuar el fortalecimiento de los programas de posgrado nacionales, con sistemas de acreditación internacional y cumplir etapas de la formación en Universidades o centros de investigación extranjeras (a través de posdoctorados, por ejemplo). La realización de trabajos de tesis en Chile permitirá que profesores y alumnos desarrollen investigación de mayor relevancia para el sector productivo nacional.

4. Pero estamos en pañales en la incorporación de capital humano avanzado en la empresa. Se requiere hacer mucho más expedito el proceso de financiamiento de becas de tesis en empresas por parte de Corfo y reducir los requisitos que exige hoy el programa de reinserción de investigadores en la empresa de Conicyt.

5. La creación del Fondo Bicentenario para la formación de capital humano avanzado es una buena noticia. Sin embargo, no debe restringirse sólo a financiar estudios en el exterior. Debe permitir una visión integral, apoyando la formación de posgrado en Chile y la traída de científicos y tecnólogos del extranjero.

6. Es fundamental el desarrollo de una modalidad institucional para la utilización más eficiente de los recursos del Fondo Bicentenario. Por una parte, favorecer a empresas nacionales o extranjeras (de tecnología) que deseen estructurar programas de maestría formal con pasantías en empresas y co-financiamiento empresarial, lo que implica un buen test de pertinencia y mayor probabilidad de reinserción del estudiante. Por otro lado, favorecer la renovación y formación de personal en universidades para la implementación de planes estratégicos y el desarrollo de programas de posgrado y capacidades de investigación con una mirada sistémica y de largo plazo consistente con la estrategia de desarrollo del país.

     

    Este artículo fue publicado originalmente en el diario El Mercurio el 19 de enero de 2009.

    |

    Comentarios

    Escribe un comentario

    ¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
    Comentarios de este artículo en RSS

    Comentarios recientes

    Cerrar